Una Ventana que se abre en la Amazonia Brasileira

por: Cristina Estrada

“El Programa Amazónico llega en un momento en que la filial tiene la necesidad de dar un paso adelante en lo que venía realizando, tanto para dar respuesta a las demandas de las comunidades con las que trabaja, como para fortalecer la propia filial”. Vinculado a la Cruz Roja Brasileña desde el año 1.981, Hadilson Dos Santos es en la actualidad el Coordinador Local del Programa Amazónico en el Estado de Pará, situado en el norte de Brasil, allí donde el río Amazonas se encuentra con el Océano Atlántico.

La participación de Brasil en el Programa Amazónico se inicia en el año 2.002, con su asistencia en la reunión regional de evaluación y planificación para la segunda fase del Programa celebrada en Lima, Peru. Durante más de seis meses la Cruz Roja Brasileña trabajó en la identificación de las comunidades que participan en el programa y de los proyectos a ejecutar, en conjunto con otras organizaciones locales como asociaciones de vecinos, clubes de madres, etc, y el gobierno. “Cuando son las mismas comunidades las que toman las decisiones, terminan apropiándose de los proyectos y se garantiza su sostenibilidad” Virginia Laino, coordinadora regional del programa por parte de la Federación explica. “Estos proyectos son ejecutados por los beneficiarios con un mínimo de aportes internacionales y muchas alianzas y aportes locales” añade.

Como parte de este proceso, el pasado abril finalizó en la isla de Cotijuba, en la provincia de Pará, el taller de planificación participativa donde se abordaron las principales problemáticas de la comunidad y se esbozaron las posibles soluciones. Dentro de unos días comenzará el primer proyecto identificado: un centro de acopio y tratamiento de residuos que disminuirá los focos infecciosos y la instalación de recipientes para residuos.

“Las comunidades amazónicas, de un modo general, presentan situaciones de empobrecimiento, con bajos niveles de escolaridad; no disponen de la infraestructura de saneamiento básico, servicios de distribución de agua potable, los servicios básicos de salud son inexistente o insuficiente”; Dos Santos señala. “Sumado a esto, las grandes distancias entre esas comunidades y los centros más desarrollados contribuyen a agravar la situación de abandono de esas comunidades que cada vez son más vulnerables por ejemplo, a la transmisión de enfermedades infectocontagiosas” añade.

Las comunidades participan activamente en la identificacio de sus necesidades y de los proyectos que se van a llevar a cabo

Alejada del Movimiento Internacional por más de diez años como consecuencia de una crisis de gobierno interno, esta participación en el Programa Amazónico supone para la Cruz Roja Brasileña no solo renovar un compromiso con las comunidades más vulnerables, sino, también, auto-fortalecerse como entidad local y nacional, desarrollando así el segundo objetivo del Programa que es fortalecer la capacidad de las instituciones locales, incluida la Cruz Roja, para hacer frente a los desafíos del desarrollo social de una manera participativa, promocional y sostenible.

El análisis de necesidades y búsqueda de soluciones en conjunto entre la comunidad, las organizaciones locales y la Cruz Roja contribuye a brindar un espacio de decisiones para la misma comunidad y colabora en la transformación de filiales asistencialistas en filiales de CR con un alto perfil promocional. “A partir del momento en que la filial comienza a desarrollar actividades en el contexto del desarrollo local, ocurre una dinámica al interior de la filial que nos remite a buscar nuevas informaciones y metodologías de trabajo junto a las comunidades; .... el programa contribuirá, por ejemplo, a aumentar la capacidad de la filial de articular alianzas”, explica Dos Santos.

Este es un ejemplo más de que los Comités locales de las Cruces Rojas no pueden vivir aisladas del contexto social que las acoge, y que el crecimiento de cada filial está directamente relacionado con las contribuciones que ésta hace a la Comunidad y con la participación y la confianza que la comunidad tiene en las acciones que realiza. Hadilson hace referencia a esto cuando nos habla de la respuesta que están recibiendo: “ (Tengo) La certeza de que participo de un trabajo que se realiza con seriedad, donde el foco principal es la comunidad. Me siento feliz de ver a las personas que toman conciencia de sus problemas y dificultades y, de una forma más independiente, intentan solucionarlos haciendo uso de sus potencialidades y articulando alianzas por medio de una política propia, consciente y transparente.”

Aunque nadie dijo que fuera fácil, precisamente es en la implicación que supone el trabajo comunitario y en las interacciones que se producen, donde Dos Santos encontró las principales dificultades: “El trabajo comunitario exige un periodo de vivencia con la comunidad mayor del que dispongo como voluntario. La dinámica de la comunidad, a pesar de ser un poco lenta, es mucho más rica en subjetividad y uno necesita estar atento a las vivencias cotidianas para interpretar mejor sus expresiones”.

A través de un proceso basado en metodología participativa con un alto protagonismo de las comunidades, la Federación lleva ejecutando este programa en la región desde 1998. Su principal objetivo es mejorar la vida de los más vulnerables, especialmente en temas de salud, preparación para desastres y medio ambiente. En total, mas de 65,000 personas en 23 comunidades de las zonas amazónicas de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Peru y Venezuela, se han visto beneficiadas con el programa, pero, para la Cruz Roja Brasileña es más que eso, es también un modelo de desarrollo y crecimiento sobre el que reflexionar y sobre el que apoyarse para consolidar la Sociedad Nacional que el país necesita.

Dos Santos, el coordinador del Programa Amazonico en Brasil, es voluntario de la Cruz Roja Brasileña desde 1981
Los niños de la comunidad tambien participan en los proyectos