Cruz Roja Salvadoreña

24 de enero de 2002

Una luz de esperanza para salvadoreño repatriado

Por: Manuel Arias

En la multiplicidad de asistencias humanitarias que ofrece Cruz Roja Salvadoreña, El pasado lunes 21 de enero, la institución humanitaria entregó a Omar Aurelio Rodríguez dos prótesis para sus piernas que fueron mutiladas por un tren en la frontera entre México y los Estados Unidos.

Por todos es conocido que miles de centroamericanos, año tras año, hacen todo lo que estè a su alcance para ingresar a los Estados Unidos y encontrar alternativas para resolver sus problemas económicos. Esta travesía cobra con la vida de muchas personas, en su mayorìa gente humilde que en su periplo a las tierras del norte, enfrentan una serie de infortunios que en ocasiones los deja en desamparo. Omar Aurelio es uno de ellos, su viaje y sus ilusiones culminaron con el fatal accidente que le dejó inválido de por vida.

Gracias a las gestiones realizadas por Cruz Roja Salvadoreña con la empresa Prótesis y Aparatos ortopédicos de El Salvador O & P EL SALVADOR, Omar recibió la dotación ortopédica para que pueda reincorporarse a la vida familiar, social y productiva del país. La entrega se hizo oficial en las instalaciones de Cruz Roja, en presencia de autoridades de la institución, de la empresa donante y de los medios de comunicación. Fueron únicamente dos días los que tuvo que esperar Omar para tener sus prótesis. Para él, la gestiòn de la Cruz Roja y de la empresa donante de las prótesis le abren nuevas esperanzas para enfrentar su nueva vida.

El caso de Omar es uno más de las decenas de casos que anualmente Cruz Roja Salvadoreña gestiona con personas repatriadas, el promedio trimestral es de aproximadamente 11 casos, no todos dramáticos como este, pero sin lugar a dudas todos lamentables porque la gran mayoría de los casos se vincula con la pobreza y con todas las necesidades humanitarias que ello conlleva. Omar Aurelio recibió la ayuda de la Cruz Roja Salvadoreña a través de los socorristas German Martínez, Roldan Amaya y Cristian Orantes, quienes expresaron que apesar de que el viaje es largo y cansado, lo meriorio fue que cumplieron con el objetivo de traer a Omar a su país, de brindarle atención básica en primeros auxilios y de saber que le hemos dejado una luz de esperanza.

Independientemente de lo riesgosa que sea esta labor humanitaria, Cruz Roja Salvadoreña esta dispuesta a continuar realizándola, a fin de cumplir con nuestros Principio Fundamental de Humanidad, aliviando el sufrimiento de quien lo necesite sin distinción alguna de su raza, dredo político o condición social.