San José, 30 de junio de 2009
Brenda Ochoa y Luis Angel Jiménez no se conocían, pero cada uno en su respectivo país (México y Costa Rica) desarrollan esfuerzos similares para crear conciencia en la población sobre los efectos del cambio climático y la necesidad de adoptar nuevas conductas para disminuir su afectación.
Ellos fueron parte del grupo de 15 especialistas que durante 5 días se reunieron en el Centro Regional de Referencia en Educación Comunitaria para la Prevención de Desastres (CREEC) en Costa Rica, como parte de una pasantía para armonizar las herramientas que en los últimos años las sociedades de Cruz Roja en la región han utilizado para difundir el tema.
La actividad auspiciada por el Programa de Reducción de Riesgos de la FICR contó con la participación de representantes de la Cruz Roja en Guatemala, Honduras, El Salvador, Colombia, Nicaragua, Costa Rica y México; así como del Sistema de Meteorología, el Comité Regional de Recursos Hídricos y la IRI – Universidad de Columbia.
La meta es rescatar lo más valioso de cada esfuerzo desarrollado por los programas de cambio climático en la región para construir un kit básico que pueda ser utilizado para la reducción de riesgo y preparación para desastres en el nivel comunitario.
Connie Silva es pionera en la ejecución de los programas de Cambio Climático en la región gracias a su experiencia de más de 4 años en la Cruz Roja Nicaraguense. “El aporte que la Cruz Roja ha realizado en este tema ha sido asombroso, en especial porque hemos intentado bajar el mensaje a las comunidades que en principio se estaban viendo afectadas por los efectos del cambio climático y quizá no entendían qué estaba sucediendo”
Por su parte, Kristel Santamaría, del Programa de Reducción de Riesgo de la FICR destacó la experiencia que la Cruz Roja ha ido adquiriendo en el tema de cambio climático por lo cual se hace necesario recopilarla, unificarla y mediante un proceso de construcción colectiva, sacar lo mejor de cada una para institucionalizar su uso.
“En este proceso el desarrollo de las alianzas estratégicas con otros actores sociales es fundamental. Estamos intentando involucrar a técnicos en el tema, gobiernos, universidades y grupos sociales para fortalecer el trabajo. Prueba de ello son los pasantes del IRI de la Universidad de Columbia que tenemos actualmente en la región” detalló Santamaría.
Dado que el tema es tan amplio, una de sus principales tareas fue definir de forma clara cuales son los mensajes que se le quieren dar a la población. Al respecto contaron con el apoyo técnico de Eduardo Bonilla del Comité Regional de Recursos Hídricos. “ Como parte de nuestro proyecto Agua Joven tenemos un lazo muy fuerte con el trabajo que desarrolla la Cruz Roja pues nuestra institución puede aportar todo el conocimiento técnico requerido mientras que la Cruz Roja aporta su plataforma de trabajo con las comunidades que ya tiene establecido y que además es sumamente efectivo” comentó Bonilla.
Tanto Bonilla como Santamaría coinciden en la necesidad de enfocar los mensajes a la población para crear un cambio de actitud en la cotidianeidad de sus vidas “ Se trata que el ama de casa, el transportista, el comerciante, el educador sepa cuáles de sus conductas pueden generar un cambio positivo, es generar conciencia y lograr la adopción de nuevas conductas”
Además de la armonización y validación de los materiales comunes, se definió un kit básico para la futura impresión y envío a las Sociedades Nacionales así como un plan de acción para continuar el trabajo en la región para el tema de cambio climático.
Más información contactar a:
José Bonilla, Centro Regional de Referencia en Educación Comunitaria para la Prevención de Desastres, Tel.: (+506) 2226 4092
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