Primeros
auxilios: un gesto humanitario que marca la diferencia
Los primeros auxilios representan
un gesto humanitario que marca la diferencia no solo
entre la vida y la muerte, sino también entre
indiferencia y solidaridad, entre apatía y acción.
Los voluntarios de Cruz Roja y otras
personas comunes y corrientes, a menudo no profesionales
de la salud, son quienes cotidianamente se movilizan para
prestar esa ayuda inicial que marca la diferencia en los
lugares donde ocurre una crisis (desastres, epidemias,
conflictos armados, entre otros). La instrucción
en primeros auxilios que imparten la Cruz Roja y la Media
Luna Roja consiste esencialmente en infundir esa confianza
vital para actuar y modificar comportamientos.
Socorristas, salvadores de
vidas
Los primeros auxilios son tanto un estado mental cuanto un conjunto de
prácticas que permiten contar con medidas destinadas a proteger
y preservar la vida de manera que se pueda prevenir una emergencia sanitaria
y se esté preparado y capacitado para la intervención inicial
en caso de ser necesaria. El propósito de la intervención
inicial es minimizar las consecuencias de las emergencias sanitarias
y estabilizar la condición de la persona afectada y tratarla hasta
que acuda la ayuda profesional según proceda.
Socorristas, protagonistas
humanitarios
La formación y las técnicas son elementos esenciales, aunque
no los únicos, de los primeros auxilios. Existe además
una dimensión psicológica inherente y un indudable fundamento ético.
Un socorrista aporta la calidez humana que contribuye al fomento de una
sociedad más tolerante. Los socorristas ilustran el modelo de
una sociedad en la que no existen fronteras, donde la ayuda mutua es
la norma, donde se presta asistencia a hombres y mujeres que sufren independientemente
de su nacionalidad, credo o etnia, simple y llanamente en virtud de su
dignidad humana que existe y es digna de respeto.
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